sábado, 12 de septiembre de 2020

Aquella Mañana

 

           








                              

Cuando el día comienza

me desperté inquieta cuando te velaba,

En esa mañana inolvidable

como todos los días

Me incliné sobre tu rostro y te

di mi beso de buenos días

Tu rostro estaba firme no tuve respuesta,

en ese momento

“Ellas “invadieron nuestro último

contacto tierno sin ningún miramiento

Haciendo que yo dejara de

verte y tocarte, para hacerlo ellas

Yo en mi sitio me quedé mirándote

vi cómo las rechazabas con la mano

acto seguido.

Giraste  el rostro y te fuiste.

Por eso hoy te pido, enséñame  a caminar sin ti

Sin ti todo es silencio, las flores que tanto

cuidabas están tristes las riegos con todo el amor

Mis lágrimas las salpican

te quiero y te querré siempre has sido y serás el amor de mi vida.

Ayúdame a no sentir este inmenso

vacío dentro de mí.

La casa es inmensa, y sigues en ella en cada rincón estás

suenan las campanadas de los relojes

Les doy cuerda y en su melodía

te imagino escuchando con una sonrisa

los cuidabas con amor como todo lo que tocabas

Ayúdame a caminar hasta el encuentro

Cuando contemplo un espejo veo tu imagen detrás

Te añoro,  te necesito.

Amor.