sábado, 20 de junio de 2009

Que triste es la Soledad del Alma.

Qué triste es la soledad del alma, y del cuerpo, Dios mío... y qué triste se vuelven los recuerdos de aquel amor pasado y muerto.
Muerto por el paso de los segundos, minutos, horas, días, meses, años, pero muertos al fin y al cabo.
Muerto por la lejanía de nosotros dos. Sí, nosotros dos que antaño formamos esa pareja que parecía feliz y llena de todo el amor que nunca creímos podría terminar.
Terminó, sí, y tu y yo, hoy formamos parte de otro mundo y otra vida.
Pero ni el mar, ni el sol, ni la lluvia, ni las gentes que un día fueron testigos de aquel amor ya ido, podrán borrar de nuestros recuerdos ese gran amor que un día nació feliz y que otro triste día murió,o No.

1 comentario:

Mistral dijo...

"que un día nació feliz y que otro triste día murió,o No."

Lo importante es, ese periodo intermedio de tiempo donde la felicidad estuvo presente.

Saludos